Oporto es la segunda ciudad más poblada de Portugal, después de Lisboa. En su día fue la capital del país. Es una ciudad con mucho encanto que se puede ver en 2-3 días, y si se dispone de más, tiene muy buenas comunicaciones en tren y autobús.
LLEGADA A OPORTO
El viaje hasta Oporto desde el País Vasco son unas 6-7 horas, dependiendo de la ruta. En nuestro caso, aprovechamos el viaje para para en León a comer, tanto a la ida como a la vuelta.
Como llevamos por la tarde, no daba tiempo a hacer muchas cosas, por lo que después de hacer el check-in en el IStay Porto Centro nos fuimos a inspeccionar los alrededores. El hotel está muy cerca del centro y las habitaciones están muy bien. Son amplias y con baño. En nuestro caso, el desayuno estaba incluido, siendo un buffet sencillo pero completo.
Después de localizar de dónde saldría al día siguiente el FreeTour y tomar una cerveza en el Vogue Café fuimos a cenar al Tokyo Sushi que queda cerca del hotel.
DÍA 1
El hotel incluía el desayuno buffet muy completo. Después desayunar y arreglarnos, salimos hacía Avenida dos Aliados, desde donde salía el Free Tour. La Avenida dos Aliados, junto con la Praça da Liberdade es la plaza central de Oporto, donde se encuentra el ayuntamiento. Desde aquí nos llevaron hasta Galería de París, uno de los lugares norcturnos más importantes de Oporto. En su origen, la idea fue hacer una galería cubierta, emulando a las famosas galerías parisinas, pero al final quedó sin cerrarla. Durante el día apenas hay movimiento, pero a partir de las 22:00 se llena de gente y el ambiente es muy animado.
Saliendo de esta calle se puede encontrar la librería Lello e Irmao, famosa por ser la librería en la que se basó J.K. Rowling para crear la biblioteca de Howarts en la saga Harry Potter. Aunque la autora dice que ella nunca estuvo en esa librería, la verdad es que la creencía está muy extendida. Siempre hay largas colas en la puerta, hay que pagar 5€ y si haces una compra, te descuenta los 5€ de la entrada.
Seguimos el Tour hasta Praça Gomes Teixeira, también conocida como la Plaza de los Leones, por la fuente que hay en la plaza. Aquí se encuentra la Universidad de Oporto y las iglesias gemelas Igreja dos Carmelitas Descalços e Igreja do Carmo. Llamadas así por estar una pegada a la otra, con la Casa Escondida entre las dos. Antiguamente no se podían construir dos iglesias juntas, por lo que idearon esta "casa" para poder construirlas.
Dejando atrás la plaza y las iglesias, llegamos hasta la Torre dos Clerigos, que aunque no parezca muy alta, al estar en lo alto de una colina, es visibre a 40km de distancia y en su día se utilizaba como referencia para los barcos. A las 12:00 y a las 18:00 suenan las campanas, tocando el himno de Oporto.
La siguiente parada fue el Miradouro da Vitória, una de las mejores vistas de Oporto. Desde aquí se ven el río, los puentes y Vila Nova de Gaia. No es muy grande y se llena de gente, pero con un poco de paciencia se pueden sacar unas fotos preciosas.
Después de sacar un montón de fotos, nos dirigimos a la Estación de São Bento, desde donde salen trenes a cualquier destino de Portugal. En sus paredes, dibujada en baldosas, se cuenta la historia del transporte de Portugal.
Cerca de la estación se encuentra la Catedral de la Sé de Oporto. Se puede acceder a lo alto y tiene una de las mejores vistas de la ciudad en 360º. La subida es por unas estrechas escaleras, pero merece la pena. Nada más entrar te encuentras con un patio con paredes llenas de azulejos, precioso. La entrada son 3€ y si dispones de carné de estudiante, son 2€. Merece mucho la pena.
Para terminar el Tour, bajando por el barrio Batalha, llegamos a la Riveira, donde se encuentran un montón de bares y restaurantes. Un truco que nos dio la guía para saber si el local era caro o asequible fue fijarnos en el precio de la sopa del día. Si cuesta más de 2€ el local es caro, si vale alrededor de 2€, los precios son adecuados.
Decidimos comer unos bocadillos comprados en un mini supermercado cerca de la Riveira. Hay que tener cuidado con las gaviotas, que están al acecho y no dudan en acercarse para robarte la comida. Con nosotras lo intentaron, pero, a pesar del susto, no lo consiguieron.
Después de comer subimos al Palacio de la bolsa, junto al mercado Ferreira Borges, con vistas a la Praça do Infantes D. Henrique. Es un sitio tranquilo donde la gente aprovecha para tumbarse y comer algo. Aprovechamos para echar un café antes de seguir con el turismo.
Cerca del Palacio de la Bolsa encontramos la Iglesia San Francisco, con vistas al río Duero y desde aquí buscamos la Muralla Fernandina. Llegamos a la conclusión de que se pueden encontrar partes de la muralla en cualquier parte de la ciudad.
Callejeando hacia el interior de Oporto, y en el barrio de Bolhão, se encuentra la Capela das Almas. Un precioso edificio decorado con los típicos azulejos azules.
Para terminar la tarde nos acercamos al Café Majestic, famoso por su decoración interior, en el que parece que viajas atrás en el tiempo. Hay que reservar para poder comer aquí y siempre hay muchísima gente sacando fotos en la entrada. A lo largo de los 3 días, pasamos varias veces y no fue hasta el último día que pudimos sacarnos fotos casi sin gente.
Para rematar el día, cenamos una Francesinha en el Café Santiago, un sándwich típico de Oporto. Una bomba calórica en toda regla, pero que hay que probar.
DÍA 2
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